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Tener un bebé y mantenerlo saludable

Información para un parto más seguro

A nivel mundial, alrededor de 800 mujeres mueren cada día durante el proceso de dar a luz.

Toda mujer embarazada espera tener un bebé saludable y un embarazo sin complicaciones. La salud pobre de la madre, incluyendo enfermedades que no fueron tratadas apropiadamente antes de o durante el embarazo, es con frecuencia un factor que contribuye a muertes de recién nacidos o a bebés nacidos prematuramente y/o con bajo peso al nacer, lo cual puede causar complicaciones futuras.

Información para un parto más seguro

  1. Las niñas que sean educadas y saludables y que tengan una alimentación nutritiva durante toda su niñez y adolescencia tienen mayor probabilidad de tener bebés saludables y de pasar por el embarazo y parto con seguridad si comienzan a tener hijos después de los veinte años de edad.

  2. Los riesgos para la mujer y su bebé asociados con el parto se pueden reducir mucho si la mujer es saludable y está bien nutrida antes de embarazarse. Durante el embarazo y mientras amamantan, todas las mujeres requieren comidas más nutritivas, mayores cantidades de alimento, más descanso de lo normal, suplementos de hierro/ácido fólico o de micronutrientes múltiples – aun si están consumiendo alimentos fortificados – y sal yodada para asegurar el desarrollo mental correcto de sus bebés.

  3. Todo embarazo es especial. Todas las mujeres embarazadas necesitan por lo menos cuatro consultas de atención prenatal para ayudar a asegurar un embarazo seguro y saludable. Las mujeres embarazadas y sus familias necesitan estar en capacidad de reconocer las señales del parto y las señales de advertencia de complicaciones del embarazo. Necesitan tener planes y recursos para obtener atención capacitada para el alumbramiento y asistencia inmediata si surgen problemas.

  4. El parto es el período más crítico para la madre y su bebé. Toda mujer embarazada debe tener una persona capacitada en partos, tal como partera, médico o enfermera, que la asista durante el parto, y también debe tener acceso oportuno a atención especializada si llegasen a surgir complicaciones.

  5. La atención postparto para la madre y bebé reduce el riesgo de complicaciones y apoya a las madres y los padres, o a otros cuidadores, en ayudar a su bebé a tener un comienzo saludable en la vida. La madre y el bebé deben ser revisados de manera regular durante las primeras 24 horas siguientes al parto, durante la primera semana, y nuevamente seis semanas después del parto. Si existen complicaciones, son necesarios exámenes más frecuentes.

  6. Una mujer saludable, un parto seguro, cuidado y atención neonatal esencial, una familia amorosa y un entorno de hogar limpio contribuyen mucho a la salud y supervivencia del recién nacido.

  7. Fumar tabaco, las bebidas alcohólicas, las drogas, los venenos y los contaminantes son particularmente perjudiciales para las mujeres embarazadas, el feto en desarrollo, los bebés y los niños y niñas pequeños.

  8. La violencia contra la mujer es un problema de salud pública en muchas comunidades. Cuando una mujer está embarazada, la violencia es muy peligrosa para tanto ella como su embarazo. Aumenta el riesgo de aborto espontáneo, de parto prematuro y de tener un bebé con bajo peso al nacer.

  9. En el lugar de trabajo las mujeres embarazadas y madres deben ser protegidas contra la discriminación y la exposición a riesgos de salud, y se les debe dar tiempo para amamantar o bombear la leche materna. Deben tener derecho a la licencia de maternidad, la protección del empleo, las prestaciones médicas y, donde sea aplicable, el apoyo en dinero.

  10. Toda mujer tiene derecho a atención en salud de calidad, especialmente una mujer embarazada o una nueva madre. Los trabajadores de la salud deben ser técnicamente competentes y sensibles a las prácticas culturales, y deben tratar a todas las mujeres y niñas adolescentes con respeto.

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